Embratur 1901.03022-9

Historia

Tours
Rio Incomparable
El Centro histórico
Rio by Night
Región de los Lagos
Petrópolis Imperial
Islas Tropicales/Angra dos Reis
Isla Grande
Paraty
 
Otras informaciones
Historia
Contato
 
Versións
Portugués
Inglés
Francés
Español
 

La carabela navegaba suavemente impulsada por el viento del sudoeste, atravesando una entrada que parecía ser la del estuario de un río. Sobre la cubierta, el Capitán y el Piloto habían visto dos colinas ubicadas del lado izquierdo: la menor parecía la cara de un perro; la más alta, era una piedra gigante que, siglos después, pasó a ser conocida como el Pan de Azúcar.

Horas después, en su cabina, el Capitán abrió el diario de navegación para registrar los acontecimientos de ese día. "En el primer día del mes de Enero, en el Aóo del Seóor de 1502, La Expedición Naval Portuguesa que explora las costas de Brasil, bajo mis órdenes, entró en el estuario de un gran río. En homenaje a este mes, llamaré a este lugar Rio de Janeiro, en la seguridad de que es demasiado amplio para ser una bahía".

La siguiente expedición descubrió que se trataba de una bahía, que fue bautizada con el nombre de Bahía de Guanabara por los indios autóctonos, la tribu Tamoyo. Cuando se construyó la primera casa - en las cercanías de lo que es hoy el centro de Rio - la llamaron Carioca, o sea, la casa del hombre blanco. El nombre se impuso. El río que pasaba cerca de la casa pasó a ser el Río Carioca y así sucedió con todas las cosas relacionadas con Rio.

Eventualmente, inclusive los colonizadores portugueses se daban el nombre de Cariocas. Actualmente, esta palabra designa a quienes nacen en Rio, y en sentido general, a todos los que viven allí y comparten el estilo de vida de los cariocas: una actitud divertida y amistosa.

La expedición exploradora no encontró metales preciosos y a medida que Lisboa se dedicaba a la xpansión de su imperio en el este, el interés por Brasil fue decayendo. Los enemigos de Portugal, particularmente los franceses, se aprovecharon de esta situación.

Corsarios navegaron desde puertos franceses y se enviaron expediciones para comerciar con los indios, particularmente con la valiosa tintura roja extraída de la madera denominada palo brasil y para establecer poblaciones a lo largo de la costa, especialmente en Rio.

En realidad, alrededor del aóo 1550, los franceses ya habían tomado posesión de varias islas de la Bahía de Guanabara, formando lo que posteriormente sería conocido como "Francia Antártica". Esta empresa fue encabezada por un mercenario y aventurero, Nicholas de Villegaignon, quien contaba con el apoyo de John Calvin, prometiéndole que esa colonia sería un santuario protegido para los Hugonotes y otros Protestantes.

Pero Villegaignon fracasó en su intento. Sus cualidades como colonizador eran limitadas y también quebró sus promesas de tolerancia religiosa. Cuando los rumores llegaron a Europa, él perdió apoyo religioso, interrumpiendo lo que podría haber sido una intensa migración desde Francia y Suiza hacia Rio.

Al mismo tiempo, la Corona Portuguesa tomó conciencia de la amenaza francesa. Previamente, el Rey João había colocado a la colonia bajo un estricto control Real, nombrando un gobernador general.

Un gran ejército, encabezado por el propio gobernador general fue enviado a Rio. Sus órdenes eran bloquear la bahía y forzar la rendición de la guarnición francesa, asegurando de esa manera la fundación de la ciudad de São Sebastião de Rio de Janeiro.

Los portugueses vencieron a los franceses pero subestimaron su capacidad para transformar una derrota en una retirada. Se recuperaron rápidamente y establecieron dos fuertes. Uno en la mayor isla de la Bahía de Guanabara, actualmente conocida como Isla del Gobernador, donde está ubicado el Aeropuerto Internacional Antonio Carlos Jobim.

El otro lugar fue cuidadosamente elegido: un punto desde donde es posible observar la entrada a la bahía. Los colonizadores portugueses se dirigieron entonces hacia la cadena costera de montaóas que separa la zona sur de Rio - Copacabana e Ipanema - del Centro y de la Zona Norte. Eligieron un cerro que proporcionaba una espléndida vista de la bahía y de las planicies costeras que hoy en día incluyen el Parque de Flamengo. Siglos más tarde, se construyó allí una Iglesia, conocida desde aquel entonces como la Iglesia de Nuestra Seóora del Outeiro de Glória.

Por su parte, los portugueses concibieron un plan con el cual vencerían a los franceses definitivamente: ellos solicitarían refuerzos de Lisboa y, mientras tanto, construirían un fuerte desde el cual la entrada de la bahía - y las fortificaciones francesas - podían ser vigiladas.

El sitio elegido fue un área de planicie y playa ubicada entre el Pan de Azúcar y el Cerro Cara de Perro. La tarea de garantizar la seguridad del área fue asignada al sobrino del gobernador general, el Capitán Estacio de Sá. El primero de marzo de 1565, él puso los cimientos de la futura ciudad de São Sebastião do Rio de Janeiro, un tributo al Rey portugués, Don Sebastião.

Cuando finalmente llegaron los refuerzos portugueses, el ataque a los franceses fue planeado para el 20 de enero de 1567, el día de São Sebastião. El Capitán Estacio de Sá comandó las fuerzas terrestres que atacaron a los franceses en el Outeiro de Glória, mientras el gobernador general conducía a las fuerzas navales contra el fuerte en la Isla del Gobernador.

Los franceses fueron expulsados pero el Capitán Estacio de Sá perdió la vida en la violenta batalla. Habiendo garantizado el control del área y el poder sobre la mayoría de los indios Tamoyos, que habían apoyado a los franceses, el gobernador general decidió desplazar la ciudad hacia el interior, a un lugar más seguro. Al pie del Pan de Azúcar, la ciudad estaría a merced de ataques por mar.

El nuevo sitio era una colina ubicada a aproximadamente cuatro kms, hacia el interior, detrás de la isla donde Villegaignon había construído un pequeóo fuerte y a dos kms. del actual Aeropuerto Santos Dumont. Se construyó un castillo fortificado y el cerro fue bautizado con el nombre de Morro de Castelo. Este sitio se volvió el núcleo a partir del cual Rio se expandió, y aunque dicho cerro haya sido aplanado siglos más tarde para permitir la expansión urbana, esa área del centro todavía es conocida por su nombre original - Castelo.

El Morro de Castelo gradualmente asumió la forma de una ciudadela medieval con su patrón regular. Las primeras edificaciones fueron casas para las autoridades locales, una iglesia, un fuerte y una escuela de jesuitas. Tres laderas escarpadas le daban acceso al cerro. Una de ellas, la Rua Direita, más tarde se volvió la calle principal del Rio colonial. Zigzagueando cuesta abajo el Morro de Castelo se llega a un campo abierto, la primera plaza pública de la ciudad, actualmente conocida como Plaza Quinze de Novembro.

Bienvenido ao Rio de Janeiro.
Gracias por su visita